EFECTIVIDAD DEL LIDERAZGO II: LA DINÁMICA "INTENCIÓN-ACCIÓN-IMPACTO"

 
 
 
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Partimos del concepto de Efectividad del Liderazgo introducido en la primera parte de este artículo y definido como “la capacidad de una persona de transformar sus intenciones en realidad, de modo que esta se posicione como Líder (o protagonista) de la misma”.

El siguiente diagrama muestra cómo funciona este enfoque y las dinámicas que determinan la efectividad de un individuo como líder:

Fuente: Susana Gómez (2012)

Fuente: Susana Gómez (2012)

Elementos Clave de la Efectividad del Liderazgo (Intención-Acción-Impacto):

  • Intención: Todos tenemos intenciones, deseamos tener un impacto, queremos conseguir cosas, alcanzar objetivos, etc… El ser humano proyecta consciente e inconscientemente realidades futuras deseadas a largo, medio y corto plazo. Intencionamos continuamente, cuando vamos a una reunión con un cliente o con nuestro jefe, cuando empezamos una relación de pareja, cuando nos incorporamos a una nueva empresa o cuando pensamos en nuestra jubilación.

  • Acción: Para hacer realidad nuestras proyecciones, realizamos acciones. A veces, estas acciones adquieren la categoría de estrategia si el plan definido es amplio y complejo.  Igual que con las intenciones, hay acciones y comportamientos que son elegidos y conscientes y otros muchos son patrones y reacciones inconscientes que hacemos sin elegirlo. Todos tenemos ese “set de programas” que funcionan en piloto automático y que están tremendamente conectados a nuestros valores, modelos mentales y creencias, y que se manifiestan en acciones y reacciones que en muchas ocasiones nos resultan muy útiles y que otras veces nos juegan malas pasadas.

  • Impacto: Estas estrategias, planes y acciones tienen un impacto en nuestro entorno. A veces es un impacto muy tangible y objetivo (resultados) y a veces intangible (percepción que los demás tienen de nosotros, motivación, engagement, etc.). En ocasiones logramos el Impacto deseado (equivalente a nuestra Intención) y otras veces generamos lo que podríamos denominar como “Impactos no deseados”.

La Efectividad del Liderazgo se determina por la capacidad de una persona de transformar sus Intenciones en Impactos: Cuando mi Intención es igual a mi Impacto, mi Efecrividad del Liderazgo es Alta. Cuando mi Intención es diferente de mi impacto, mi Efectividad del Liderazgo es Baja.

Este proceso se produce de manera automática cada día, en nuestro entorno profesional y personal. Tenemos intenciones conscientes e inconscientes, queremos crear cosas, queremos conseguir cosas. Y tenemos un impacto, a veces lo conocemos y otras veces no.

Tenemos “puntos ciegos” que nuestro entorno no tiene

En general, somos conscientes de nuestras intenciones, sin embargo, muchas veces nuestro comportamiento surge de un modo tan automático o reactivo que no somos conscientes de como exactamente hemos hecho algo (como cuando llegas a un sitio en coche y no sabes ni por donde has ido) y muchas veces desconocemos el impacto que lo que hacemos tiene en otros (como cuando dices algo que molesta a alguien y ni te has dado cuenta). Por el contrario, las personas que nos rodean pueden ver nuestro comportamiento y nuestro impacto, aunque desconocen nuestras intenciones. Eso genera una dinámica de relación compleja que nos lleva a juzgarnos a nosotros mismo por nuestras intenciones y a los demás por sus acciones e impacto de estas en nosotros.  En el gráfico adjunto puedes observar está realidad de un modo esquemático:

Fuente: Susana Gómez (2012)

Fuente: Susana Gómez (2012)

La clave para convertirte en un líder efectivo está en manejo con maestría de la dinámica Intención-Acción-Impacto. 

¿Te interesa saber cómo elevar tu Efectividad del Liderazgo? Puedes hacerlo en la tercera parte de este artículo:

“Efectividad del Liderazgo III: Claves para conseguir lo que me propongo”.

SUSANA GÓMEZ FORONDA. Experta en Estrategia, Organizaciones y Liderazgo.
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